El alcoholismo y el abuso del alcohol: visión de conjunto

Ramón De la Fuente


Abstract


Es de suponerse que el alcohol sea la más antigua de las sustancias con efectos sobre la mente y la conducta que los hombres han tenido a su alcance, cuyo abuso es causa de daños graves a la salud de los individuos, a las familias y a la sociedad. Igualmente antiguos son los intentos de evitar su abuso, sin embargo, los esfuerzos que actualmente realizan los organismos responsables de la salud pública se orientan en dirección opuesta a la de los intereses financieros involucrados. Se ha tendido a considerar al alcohólico como una persona que sufre una enfermedad específica, cuyo componente central es la forma peculiar en que ingiere el alcohol, pero esta perspectiva tiene grandes limitaciones. La principal es que deja de lado los aspectos más significativos del fenómeno: el abuso del alcohol por personas que no son alcohólicas, pero que cuando beben, lo hacen en formas, cantidades y situaciones que conllevan riesgos graves para ellas mismas y para los demás. Por otro lado, es cierto que muchos alcohólicos están enfermos, pero sus enfermedades son más bien una consecuencia del uso excesivo del alcohol, y no su causa. A partir de 1960, el consumo de alcohol se ha extendido entre las mujeres y los jóvenes. Se ha descubierto que muchos orientales no tienen la enzima hepática aldehidodeshidrogenasa, por lo que cuando ingieren alcohol tienen una reacción de rubicundez, similar a la que causa el disulfirán. Hay evidencia de que aun el consumo de pequeñas dosis de etanol produce daño en el procesamiento cerebral de la información, pero el consumo crónico es la causa más importante del deterioro mental del adulto. Los daños que origina en el tejido cerebral pueden acelerarse por una mala alimentación. Después del cerebro, el hígado es el órgano más severamente afectado por el alcohol. La cirrosis alcohólica es la causa principal de muerte entre las personas que abusan del alcohol. Las mujeres embarazadas que beben alcohol ponen en riesgo al feto en desarrollo, y es la causa teratogénica conocida más frecuentemente de retardo mental en el recien nacido. Además, se ha encontrado que los hijos de alcohólicos tienen tres veces más probabilidades de ser también alcohólicos. Los datos de 23 estudios muestran que la tercera parte de las personas que murieron en accidentes automivilísticos tenían concentraciones de alcohol en la sangre por arriba del nivel de 0.10%, lo cual equivale a cinco o seis bebidas ingeridas 2 horas antes de manejar. Los sujetos alcohólicos son proclives a sufrir accidentes industriales y caídas y a perecer ahogados o atropellados. Dos terceras partes de los homicidios fueron cometidos por personas que habían ingerido alcohol antes del crimen. No se ha podido dilucidar si la depresión contribuye al abuso del alcohol y al suicidio, o si, por el contrario, el alcohol es causa de la depresión y del suicidio. En los últimos años han aumentado en México las tasas anuales de consumo per cápita (4,72 lts. de etanol en la población total, y 8.62 lts. en la población mayor de 15 años), en tanto que el 5.7% de la población mayor de 20 años es alcohólica.

Keywords


alcohol; alcoholismo; psiquiatría clínica; psiquiatría de enlace; abuso de alcohol; modelos

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