Salud Mental

La adicción ¿vicio o enfermedad? Imágenes y uso de servicios de salud en adolescentes usuarios y sus padres

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Bertha Lidia Nuño-Gutiérrez
José Alvarez-Nemegyei
Catalina González-Forteza
Eduardo A. Madrigal-de León

Resumen

Introducción En las ciencias de la salud, el concepto que subyace al consumo de drogas ha sido controversial en su construcción histórica; a su vez, la sociedad parece entenderlo como una conducta socialmente reprobable. ¿Tendrá diferente significado e implicaciones para el uso de los servicios de salud el hecho de que el término se use para aludir a una enfermedad o un vicio de la población usuaria de drogas? Diferentes estudios coinciden al señalar que el término vicio provoca reacciones afectivas que obstaculizan el uso de los servicios. En cambio, visualizarlo como enfermedad parece proponer una intervención para solucionarlo. En este sentido, ¿qué imágenes prevalecen entre la población usuaria y qué ideas y creencias se relacionan con el uso de los servicios de salud? El estudio de las imágenes proviene de la psicología social francesa. Moscovici las concibe como una especie de sensaciones mentales, impresiones de los objetos y de las personas que se mantienen vivas porque ocupan espacios en la memoria. Desde esta perspectiva, el objetivo de este trabajo fue describir las imágenes que construyeron sobre la adicción los adolescentes usuarios de drogas ilegales, que acudían a tratamiento, y sus padres. Método Se diseñó un estudio cualitativo orientado hacia la teoría de las representaciones sociales. Participaron 15 adolescentes poliusuarios de drogas ilegales que asistían a tratamiento a Centros de Integración Juvenil en Guadalajara, Jalisco, en 2002, acompañado cada uno de sus respectivos padres. Para la recolección de datos, se utilizaron entrevistas individuales a profundidad. El análisis incluyó codificación temática, categorización y análisis interpretativo. Se solicitó consentimiento informado y se modificó la identidad de los participantes. Resultados Hubo consenso en denominar la adicción como un vicio, en la que se destacó la voluntad del sujeto en su inicio y, por lo tanto, también para su cese. Una vez que el usuario experimentó problemas asociados con el consumo, se redefinió como un problema que ameritaba ayuda, por lo que se emprendían estrategias para cesar el consumo. Los adolescentes buscaban alejarse de la influencia de los amigos y del ambiente, mientras que los padres creían que bastaba la voluntad. Una vez que consideraban la adicción como un problema que no podían resolver con sus propios medios, se habilitaban razonamientos que redefinían la adicción como un problema que ameritaba ayuda. En esta redefinición se sustituía la imagen de la adicción-vicio por la de enfermedad y se habilitaban procesos cognitivos para usar los servicios de salud. En la imagen de enfermedad se destacaban problemas asociados al consumo, y se redefinía el deseo de consumir como un síntoma propio de la dependencia. Sin embargo, esta redefinición de la adicción-enfermedad no parecía ser estable, ya que aún prevalecían huellas de la imagen como vicio. Este hallazgo sugiere que la imagen de la enfermedad funcionaba como un puente de unión entre la adicción-vicio y el acceso a un tratamiento. Sin embargo, la adicción-vicio y la adicción-enfermedad no parecen ser imágenes antagónicas, sino parte de un continuo en que coexisten. Discusión Los hallazgos indican que el concepto presente en el pensamiento de la población era el de la adicción-vicio al inicio del consumo y, una vez que aparecían los problemas asociados, se reconocía la adicción como enfermedad sin desvincularla de la noción de vicio. Esto coincide en parte con lo reportado previamente. Por nuestra parte, sugerimos que no deriva de una creencia, sino de una construcción más elaborada que le da permanencia en la sociedad, y a la que Moscovici se refirió como “imagen”. La función que cumple una imagen es el elemento más importante y, en este caso, la función de la imagen del vicio era la de rechazar un comportamiento que se consideraba socialmente desviado. Por el contrario, la imagen como enfermedad no se mantenía estable en el pensamiento social, porque en realidad no se trataba de una imagen elaborada por ellos, sino la adopción de la imagen para tener acceso a un tratamiento. Las imágenes antagónicas y excluyentes, que se presentan al inicio del consumo coexisten en un continuo dependiendo de su función.
Palabras clave:
Adicción, adolescentes, drogas, representación social, servicios de salud, vicio